miércoles, 15 de mayo de 2019

La Tierra entró a un nivel no visto en 3 millones de años


Hacía 3 millones de años que el planeta no experimentaba una situación así: la concentración de dióxido de carbono (CO2) en la atmósfera alcanzó el sábado 11 las 415 partículas por millón de ese gas.
Es decir, por cada millón de moléculas, 415 son de CO2.
Es el dato que entregó el Observatorio de Mauna Loa en Hawai, que mide la concentración de gases de efecto invernadero, como el metano.

Deshielo de Groenlandia. Foto Nasa

Cuando la atmósfera tenía tal nivel, no existían siquiera los humanos, por África vagaban antecesores como los Australopithecus afarensis.
El dióxido de carbono atrapa el calor del Sol y mayores niveles se asocian con temperaturas globales más altas y otros efectos del cambio climático, como el aumento del nivel del mar y patrones inusuales del tiempo.
Hace solo seis años, en 2013, el CO2 pasó la simbólica barrera de los 400 ppm y no ha dejado de subir: cerca de 2,5 por año.
En abril de 2019 se situó en 413,32 ppm frente a 410,24 de un año antes.
Fue en el Plioceno cuando la concentración estuvo tan alta. Esa época corrió desde hace unos 5,3 milones de años hasta hace cerca de 2,6 millones. El nivel del mar era unos 16 metros más alto y había selvas en el Ártico, de acuerdo con Rob Jackson, profesor de ciencias del sistema Tierra en Stanford University, citado por Mach.
Para Ralph Keeling, geoquímico en Scripps Institution of Oceanography en La Jolla,California, “estamo corriendo a un estado muy diferente al que evolucionaron los humanos y la civilización se desarrolló”.
El planeta era muy distinto al que tenemos hoy.
¿Volveremos a esa Tierra antigua? Hasta ahora vamos en esa dirección. Si los niveles de CO2 siguen la trayectoria de las últimas décadas, podría llevar a 500 ppm en 30 años y la temperatura del planeta estará 2° C o más sobre la era preindustrial, años 1750-1800.
Es decir: a muchos de los que viven hoy les tocaría esa temperatura y comenzarían a ver los cambios dramáticos en los distintos ecosistemas terrestres.
No es que el llegar a esa temperatura y concentración vaya a suceder algo en el instante, sino que el cambio climático seguirá acelerándose y sus impactos y daños continuarán en crecimiento.
Se acelerará el deshielo de las grandes masas heladas como el Ártico, Groenlandia y la Antártida, los glaciares se irán desvaneciendo, habrá mayor desertificación y las zonas frías verán el resurgir gradual de la vegetación. El clima variará asimismo.
No será un proceso de uno ni de dos años. El problema es que será irreversible.
¿Viviremos en otra Tierra?


martes, 14 de mayo de 2019

Explorador llegó al punto más hondo del océano y... encontró plástico


(Un robot toma fotos del fondo de las Marianas, Al fondo el submarino de Vescovo. Foto Discovery Ch).


Víctor Vescovo se convirtió en el hombre que ha descendido a mayor profundidad: 10 927 metros en el sitio más hondo del planeta: las fosas Marianas.
Superó por 9 metros a quien ostentaba la marca, Don Walsh, quien en 1960 alcanzó los 10 916.
Pero esta hazaña tiene también su lado triste: ¿qué fue lo que encontró el intrépido explorador en el fondo de las Marianas? Estructuras rocosas coloridas, criaturas extrañas y, sí, la marca indeleble y fatal de los humanos: plástico. De allí, con un brazo robótico alzó una bolsa.
La marca de Vescovo se logró dentro del Challenger Deep, que visitó los puntos más hondos de todos los océanos, en un programa denominado Five Deeps Expedition.
Esta década, el cineasta canadiense James Cameron había bajado a los 10 908 metros.
Vescovo pasó horas observando la quietud y la calma del fondo marino, un mundo raro, diferente al que conocemos. ”Era muy pacífico”, dijo al portal Live Science.
En los cinco viajes encontraron nuevas especies para la ciencia, animales translúcidos y anfípodos gigantes.
Las visitas a los sitios más hondos del planeta se presentarán en documentales de Dicovery Channel a finales de año.

Ah, valga decir que también encontró envolturas de dulces.

Cuando un queso escucha hip-hop, sabe mejor


¿Cómo fabricar un buen queso? Lógico: con música. Es que un estudio sugiere que tocando la música adecuada hace que el sabor del producto cambie.

Queso Emmental. Fue el sometido a la música. Foto Wikipedia

Sí, Denis Balibouse y Cecile Mantovani, dijeron a la agencia Reuters que el hip-hop, por ejemplo, le da al queso un sabor más fuerte, mientras que el que se fabrica bajo la música de Led Zeppelin o la más calmada de Mozart tiene un gusto suave.
En septiembre de 2018, el fabricante suizo de quesos Beat Wampfler y un grupo de científicos de Bern University of Arts pusieron 22 bloques de queso Emmental en cajas de madera individuales en la bodega de la quesera.
Durante los 6 meses siguientes cada queso estuvo expuesto a 24 horas continuas de una canción, usando un convertidor que dirigió las ondas del sonido a los quesos.
Un queso tuvo sonidos de Mozart, La Flauta Mágica; otro la canción Stairway to Heaven de Zeppelin; otro tuvo sonando Monolith de Yello; al queso hip-hop  le sonó Jazz de A Tribe Called Quest. Hubo un queso de control, sin música. Tres fueron expuestos solamente a tonos de frecuencia media y baja.
Los quesos fueron examinados por tecnólogos de alimentos de ZHAW Food Perception Research Group, que concluyó que los expuestos a la música tenían un sabor más suave que el que no tuvo canción. También hallaron que el queso hip-hop tenía un aroma y un sabor más fuertes que los demás.
Luego fueron expuestos a un jurado de expertos en culinaria durante dos rondas de una prueba ciega de sabor, que coincidieron con la opinión del grupo.
El queso de A Tribe Called Quest era frugoso en sabor y olor y distinto a los demás.
Aunque puede haber ciertas situaciones que incidan en el juicio de los expertos, los científicos analizarán después esos quesos desde el punto de vista biomédico para saber si hay diferencias en la estructura de los quesos.
(Con información de Smithsonian Institute)

La Luna se encoge y tiembla


Las flechas señalan una de las fallas encontradas en la Luna. Foto Nasa/GSFC


La Luna está viva y coleando. En los últimos millones de años se ha encogido 50 metros a medida que se enfría, y así como cuando una uva se seca y queda una pasa se forman arrugas en su superficie.
Pero como la corteza es dura se resquebraja formando fallas donde una sección es empujada sobre la vecina.
Esto, ni más ni menos, sugiere que en este satélite natural deben estar produciéndose sismos porque los análisis sugieren que las fallas están activas de acuerdo con Thomas Watters, científicos del Center for Earth and Planetary Studies en el Smithsonian’s National Air and Space Museum en Washington. “Algunos de esos temblores pueden ser tan fuertes como 5 en la escala Richter”.
Esas fallas escarpadas parecen acantilados de pequeños escalones vistos desde la superficie lunar, de unos metros de altura extendiéndose varios kilómetros.
Un informe de la Nasa recordó que los astronautas de la misión Apolo 17, la última en suelo lunar, Eugene Cernan y Harrison Schmitt tuvieron que zigzaguear en su vehículo en la falla escaparada Lee-Lincoln. Esa misión aterrizó en el valle Taurus-Littrow en 1972.
Watters es el director de un estudio que analizó datos de 4 sismómetros dejados en la Luna por los astronautas, usando un algoritmo desarrollado para marcar localidades de los sismos detectados por esa red sismológica.
Ese algoritmo dio un estimado mejor de los sitios de los temblores.
Los hallazgos fueron publicados en Nature Geoscience.
Los astronautas dejaron instrumentos en el suelo lunar en las misiones Apolo 11, 12, 14, 15 y 16. El sismómetro de la 11 solo funcionó tres semanas, pero los restantes registraron 28 sismos superficiales (los esperados para ese tipo de fallas) de 1969 a 1977, con un rango de 2 a 5 en la escala Richter.
Al revisar los sitios estimados con el nuevo algoritmo, se encontró que 8 de los 28 se produjeron dentro de los 30 kilómetros de fallas visibles en las fotografías.
Una cercanía que permite, por ahora, atribuir los sismos a esas fallas.
Adicionalmente se encontró que seis de los ocho sismos se presentaron cuando la Luna estaba cerca del apogeo, al punto más alejado de la Tierra en su órbita, cuando es más probable que se den eventos de deslizamiento en las fallas.
Otra evidencia de que las fallas están activas proviene de imágenes de la nave
Lunar Reconnaissance Orbiter (LRO).
Una cámara ha fotografiado más de 3500 de los escarpes. Algunas revelan deslizamientos en el fondo de parches brillantes en las laderas de las fallas o el terreno cercano.

lunes, 13 de mayo de 2019

Increíble: microbios que respiran arsénico



Extracción de muestras en el Pacífico fuera de la costa de México. Foto UW


Cuando no hay oxígeno, bueno… ¿qué tal respirar arsénico? No parece nada agradable, pero eso hacen microorganismos en una gran área del Océano Pacífico.
El descubrimiento lo hizo un equipo de la University of Washington y lo publicó en Proceedings ot the National Academy of Sciences (PNAS).
Es una estrategia de supervivencia que se observa en partes del ambiente marino con baja cantidad de oxígeno. Una situación que con el cambio climático será más común.
“Pensar en el arsénico no como algo malo sino también benéfico, me hizo redefinir el modo en que veía este elemento”, explicó Jaclyn Saunders, quien hizo la investigación como tesis doctoral.
“Hace mucho sabemos que hay bajos niveles de arsénico en el océano”, dijo Gabrielle Rocap, coautora, profesora de oceanografía. “Pero la idea de organismos que pudieran estar usándolo para vivir es un nuevo metabolismo para el océano abierto”.
Los investigadores analizaron muestras de agua salada de una región debajo de la superficie donde el oxígeno es casi ausente, forzando la vida a desarrollar otras estrategias.
“En algunas partes del océano hay un sánduche de agua donde no hay oxígeno medible”, dijo Rocap. “Los microbios en esas regiones tienen que usar otros elementos para extraer la energía de los alimentos”.
Las alternativas más comunes al oxígeno son el nitrógeno o el azufre. Las investigaciones previas de Saunders sugerían que el arsénico también podía funcionar.
El grupo analizó muestras recogidas en un crucero de investigación en 2012 en el Pacífico tropical, fuera de las costas de México. El análisis genético del ADN extraído del agua halló dos mecanismos conocidos para convertir moléculas basadas en arsénico para obtener energía.
Los resultados sugieren que los microbios que respiran arsénico son menos del 1 % de la población de esas aguas. Los hallados en el agua probablemente están relacionados distantemente con microbios que respiran arsénico en fuentes termales o en sitios contaminados en tierra.

Una buena noticia en la lucha contra el plástico


Al menos una buena noticia ambiental: casi todos los países del mundo, con la notable excepción de Estados Unidos, acordaron reducir el uso de plástico que va a los océanos.
Significa que los países deberán monitorear y rastrear los distintos tipos de desperdicios de plástico por fuera de sus fronteras.

Escena común en todas las playas del mundo. Foto Max Pixel


El acuerdo se logró tras 12 días de discusiones con presencia de 1400 delegados en la reunión del Programa del Medio Ambiente de Naciones Unidas. En resumen, actualiza la Convención de Basilea de 1989 sobre el control de desperdicios peligrosos que incluyen el plástico.
Para Rolph Payet, de ese programa “se envía una fuerte señal política al resto del mundo –al sector privado, al consumidor del mercado- que necesitamos hacer algo. Los países decidieron hacer algo que se traducirá en acción real”.
Sara Brosche, del grupo IPEN, citada por DW, países como Canadá y Estados Unidos envían plástico tóxico a Asia esperando que allí lo reciclen, pero va a rellenos, lo queman o termina en los océanos.
Para Gerd Müller, ministro de Desarrollo de Alemania, se requiere que su país prohíba las bolsas plásticas, en parte para reducir la exportación de desperdicios a países en desarrollo.
“La prohibición de pitillos no es suficiente”, dijo al periódico Augsburger Allgemeine. Agregó: “Alemania no debería esperar a Europa y debería prohibir de inmediato las bolsas plásticas desechables”.
El funcionario recordó que países africanos  ya prohibieron las bolsas. “Debemos hacer lo que Ruanda, Kenya y Uganda han hecho”.
“Leyes estrictas de exportación bajo la Convención de Basilea son un gran paso hacia y un instrumento efectivo en combatir el aumento de desperdicios en el océano”, dijo por su parte el ministro alemán del Ambiente, Svenja Schulze.
Müller dio el visto bueno para que su país se juntara a la alianza contra el desperdicio, que incluye ya 30 compañías, instituciones de investigación y varias organizaciones. Entre ellas Nestlé, Coca-Cola, el esquema Green Dot de reciclaje, universidades, WWF, Indonesia y Ghana.
La alianza se denomina Evitar, y su principal preocupación es prevenir los desperdicios. “Estos son un asunto de supervivencia global, como el cambio climático”, dijo Müller.
Se estima que el plástico en los océanos se incremente por 10 a 2050 cuando habrá más plástico que peces en el mar. Hoy 2.000 millones de personas viven en áreas sin recolección de basuras. ”Los más pobres entre los pobres sufren más”, concluyó el Ministro.
En Colombia al Congreso discute un proyecto de ley para prohibir el uso de bolsas plásticas, que ha encontrado oposición fuerte entre los productores de ese material.


sábado, 11 de mayo de 2019

Nuestra galaxia recibió una ayuda extra


Hasta 5.000 o 6.000 estrellas se ven con el ojo desnudo en una noche clara lejos de la contaminación lumínica. ¿Se ha preguntado cuándo nacieron?
Un equipo liderado por investigadores del Instituto de Ciencias del Cosmos de la Universidad de Barcelona  (ICCUB, UB-IEEC) y el Observatorio Astronómico Besançon encontraron, tras analizar información del satélite europeo Gaia, que la gran formación de estrellas en la Vía Láctea, nuestra galaxia, se presentó hace 3000 a 2000 millones de años. En ese proceso más del 50 % de las estrellas en el disco galáctico nacieron. Un proceso en el que hubo otro actor inesperado.

En el recuadro, región de formación estelar Rho Ophiuchi. Foto Gaia/ESA

¿Cómo se llegó a esa conclusión? Analizando las distancias, los colores y las magnitudes de las estrellas que fueron medidas por Gaia con modelos que predicen su distribución en nuestra galaxia.
El hallazgo fue publicado en el journal Astronomy & Astrophysics.
En un informe de prensa de aquella universidad, se explicó que así como una llama se desvanece cuando no hay gas en el cilindro, el ritmo de la formación estelar en la Vía Láctea, activado por el gas en ella, debería disminuir lentamente y de manera continua hasta que se usara todo el ‘combustible’.
Pero el estudio encontró que aunque ese fue el proceso que se desarrolló en los primeros 4.000 millones de años de la formación del disco, un severo estallido de nacimiento estelar invirtió esa tendencia.
¿Por qué? La fusión o choque con otra galaxia, que es rica en gas, pudo suministrar nuevo combustible y reactivar el proceso de formación de estrellas, así como cuando se cambia el cilindro de gas por otro lleno.
Este mecanismo explicaría la distribución de distancias, edades y masas que se calculan con base en los datos del Gaia.
“La escala de tiempo de este estallido de formación estelar junto a la gran cantidad de masa involucrada en el proceso, miles de millones de veces la masa solar, sugiere que el disco de nuestra galaxia no tuvo una evolución fija y pausada, sino que pudo sufrir una perturbación externa que comenzó hace unos 5.000 millones de años”, consideró Roger Mor, investigador del ICCUB.

Distribución de 3 millones de estrellas usadas en el estudio. Foto ESA


“Pudimos encontrar esto al tener por primera vez distancias precisas a más de 3 millones de estrellas en el ambiente solar”, agregó.
“Gracias a estos datos pudimos descubrir los mecanismos que controlaron la evolución durante más de 8000 a 10 000 millones de años en el disco de nuestra galaxia, que no es más que la banda brillante que vemos en el cielo en una noche oscura sin polución por la luz”.

El Tiranosaurio rex no era nada frío