domingo, 30 de abril de 2023

El ejercicio incide en el desempeño cerebral

Con la contracción, los músculos sueltan sustancias que van a distintas partes del cuerpo. En el cerebro activan neuronas en el hipocampo. Foto Pixabay


El ejercicio es vida, es salud para el cuerpo y para la mente. Para el cerebro. Esto parece demostrado en un estudio en el journal Neuroscience en el cual se encontró que sustancias liberadas por los músculos durante el ejercicio benefician las neuronas del hipocampo.

Cuando los músculos se contraen en el ejercicio, por ejemplo levantando un peso, liberan diferentes compuestos que entran al flujo sanguíneo y van a diferentes partes del cuerpo, incluyendo el cerebro.

Los investigadores querían saber si afectaba en algo esa región cerebral conocida como el hipocampo, "una área crucial en el aprendizaje y la memoria, y por tanto para la salud cognitiva", recordó Ki Yun Lee, estudiante de doctorado en la University of Illinois, Urabana-Champaign (Estados Unidos), director del estudio.

Entonces los investigadores cultivaron en laboratorio células de músculo de ratones y cuando crecieron comenzaron a contraerse, liberando químicos que fueron aislados. Los agregaron a otro cultivo de células del hipocampo y qué sorpresa: estas generaban más grandes y frecuentes señales, señal de robustez y buena salud. A los pocos días las neuronas activaban esas señales eléctricas con mayor sincronía, sugiriendo la formación de una red más madura e imitando la organización de neuronas en el cerebro.

También hallaron que los astrocitos eran esenciales en esa activación de las neuronas, regulándola además. Estos son células grandes que mantienen las células nerviosas en su lugar y les ayudan a que funcionen bien.

Este es un primer paso en entender cómo el ejercicio beneficia al cerebro. La investigación, al final, redundará en el desarrollo de programas de ejercicios más efectivos para problemas como los trastornos cognitivos, dijeron los investigadores.




viernes, 28 de abril de 2023

En todo el mundo, a la gente sí le gusta ayudar: estudio

La gente es mucho más dada a ayudar que a esquivar las solicitudes de pequeñas colaboraciones. Foto Flickr Rwpixel


Aunque pareciera que hay muchísimas personas desatentas y pueblos que ´parecen hoscos, no es así: a la gente le gusta ayudar.

Eso demuestra un estudio que encontró que en el mundo al menos cada dos minutos alguien pide colaboración para algo, cualquier asunto pequeño, y hay personas prestas a ayudarle.

El estudio, de investigadores de UCLA, Australia, Ecuador, Alemania y Países Bajos, examinó el comportamiento en pueblos y áreas rurales de varios países. Las personas responden a esas pequeñas solicitudes que les hacen, situación que sugiere que las personas de las diferentes culturas tienen conductas cooperativas similares de lo que se había investigado antes.

El estudio fue publicado en Scientific Reports y pretendía evaluar la capacidad humana de cooperación. Se encontró que en promedio cada dos minutos alguien solicitaba un favor como, por ejemplo, que le pasaran un utensilio.

Se encontró que las personas atienden más esos requerimientos que dejarlos de cumplir. Y para llegar a estas conclusiones analizaron más de 40 horas de videos de actividades de la vida diaria de más de 350 personas en sitios diversos cultural y lingüísticamente, pueblos de Inglaterra, Italia, Polonia, Rusia y zonas rurales en Ecuador, Ghana, Laos y Australia.

Los investigadores identificaron más de 1000 solicitudes de pequeñas ayudas, en promedio una cada dos minutos, ayudas que no implicaban grandes esfuerzos. Estas se cumplen con mayor facilidad que aquellas que son más costosas, como ayudar a construir una carretera o compartir algo de la pesca.

Esas pequeñas colaboraciones se cumplían siete veces más que las que se declinaban o no atendían y seis veces más a menudo de las que ignoraban.



miércoles, 26 de abril de 2023

Ojos: los conejos requieren espacio y ejercicio

Para mantenerse bien, los conejos tenidos en casa necesitan zonas para correr y ejercitarse. Acá, conejo común Oryctolagus cuniculus. Foto Wikipedia


No es el animal de compañía más común, pero muchos lo tienen: el conejo. Ese que en tiendas de animales (al menos en Colombia) mantienen para la venta en jaulas con hacinamiento). Pues bien, un estudio de la escuela veterinaria de la University of Bristol (Reino Unido) encontró que se les debe permitir buen espacio para ejercitarse.

Estos animales en las casas mantienen alto nivel de la hormona del estrés, corticosterona, y por eso se les debe permitir ejercitarse fuera de la casa o en espacios muy amplios, independiente de si la jaula donde los mantienen son grandes.

En Reino Unido se estima que hay unos 900 000 conejos como mascotas. Los estudios sobre ellos se han centrado en su mantenimiento en laboratorio, pero no se había estudiado su permanencia en las casas y las necesidades que de ello se derivan.

El estudio nuevo, publicado en Applied Animal Behaviour Science, buscó investigar los efectos de las jaulas habituales y el acceso al ejercicio en conejos mantenidos en pares.

La investigación se hizo con 20 pares de adultos, hembra y macho. Se mostraron más activos cuando podían estar durante tres horas en un sitio para correr de 3 metros por 1 metro. La actividad física se incrementaba cuando se les permitía estar en esa zona. Y al medir en heces la hormona corticosterona se relacionaban sus niveles con el tamaño de la jaula y el acceso a la zona de juegos para correr. 

Esto sugiere la necesidad de permitirles actividad física tanto en la mañana como en la tarde, pues el estudio siguió el ciclo a lo largo del día.


martes, 25 de abril de 2023

Estos indígenas de Bolivia tienen mejor salud que cualquiera

Un Tsimane en actividad. El estilo de vida de este pueblo hace que tenga mejor salud que las sociedades industrializadas. Foto USC.


Hay dos pueblos indígenas en Bolivia que tienen lo que cualquier persona desearía: una salud envidiable gracias a unos niveles adecuados de alimentos y actividad física que maximizan el envejecimiento sano del cerebro y un menor riesgo de enfermedades.

Son los indígenas Tsimané y Mosetén, que habitan las tierras bajas tropicales y selváticas de aquel país sudamericano.

Un estudio de University of Southern California estudio esos pueblos en encontró que experimentan menos atrofia cerebral y tienen una mucho mejor salud cardiovascular en comparación con poblaciones europeas y estadounidenses. Entonces tienen mucha menor incidencia de enfermedades degenerativas como el alzheimer y otras demencias. De hecho, no se encontraron casos en individuos menores de 80 años.

Los investigadores estudiaron 1165 adultos de esos dos pueblos de 40 a 94 años de edad, a los cuales sometieron entre otras a imágenes tomográficas, para lo cual se les proveyó el transporte a un hospital.

No solo midieron el volumen del cerebro según edad, sino el índice de masa corporal, la presión sanguínea, el colesterol total y otros marcadores de energía y salud en general. Los resultados fueron sorprendentes. El estilo de vida que llevan estas poblaciones incide en que la salud de sus miembros sea buena.

Los Mosetén son una población hermana de los Tsimané y comparten lenguas similares, historia ancestral y estilo de subsistencia. Pero los Mosetén tienen más exposición a la tecnología moderna, la medicina y la infraestructura y educación. Muestran una mejor salud que las poblaciones de Europa y Norteamérica pero no tan buena como la de los Tsimané.

Ambos pueblos presentan muy pocos casos de demencia y enfermedad coronaria, derivando en un envejecimiento más sano gracias a sus estilos de vida.

Los Mosetén son unos 3000. Al tener mayor cercanía a costumbres occidentales, su nivel de salud es intermedio entre los Tsimane y las poblaciones industrializadas, pero más bien cercano a los Tsimane. Eran un solo grupo étnico hace unos 100 años.

Los resultados sugieren, en un plano general, que unos estilos de vida asociados con unos corazones sanos se relacionan con menos reducción del volumen cerebral con la edad.

El estudio fue publicado en Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS).

 

domingo, 23 de abril de 2023

Una 'bola de cristal' predice extinción de especies

La proyección muestra que más de 1000 especies de mamíferos desaparecerían a 2100. Foto Wikipedia Commons


Una bola de cristal para mirar el futuro. Un truco que usan supuestos videntes para predecir el futuro o timar incautos. Pues científicos recurrieron a una bola de cristal. Pero la suya fue una investigación para tratar de determinar cuáles y cuántas especies están en mayor riesgo de extinción.

Para su estudio crearon una versión en computador de esa bola de cristal que pudiera responder su inquietud. Un tema importante porque una vez una especie llega a un número mínimo de individuos ya es imposible traerla de vuelta a la vida. Es el caso de la ballena asesina residente del sur, con solo 73 individuos, una especie que durante mucho tiempo ha tenido que enfrentar serias amenazas como la disminución del salmón de cual se alimentan, los químicos que enferman sus cuerpos, el cautiverio para llevarlas a acuarios y el estruendo de los botes.

Los investigadores usaron dos variables, el tamaño, pues los grandes grandes por lo general tienen menos descendencia y los pequeños que se exponen más a la depredación, y cuánta tierra pueden ocupar, para que su 'bola de cristal' pudiera predecir cuál es el futuro que les espera.

Combinando esos dos factores identificaron las especies más vulnerables a las mayores fuerzas que generan extinciones: cambio climático, crecimiento poblacional humano, destrucción de hábitat por cambios de uso y actividades agropecuarias.

Analizando cómo pueden evolucionar esas situaciones este siglo, encontraron que al menos 20 % de las especies de mamíferos no marinas o 1057 especies pueden extinguirse hacia 2100.

Y hay dos áreas calientes para las extinciones: África tropical y el sur de Australia. Se excluyó África subsahariana porque allí convergen la mayoría de las variables que generan amenazas.

El estudio fue publicado en Current Biology.

sábado, 22 de abril de 2023

Descubren porqué aparecen las canas

Un atranque de las células que dan el pigmento al cabello genera las canas. Foto Wikipedia


En algunas personas, sucede de manera prematura, pero lo normal es que después de los 50 años el cabello comience a perder su color y se torne gris. Sí, las canas, sinónimo de sabiduría para muchos y una forma de revelar la edad. ¿Por qué se pone gris?

Hay situaciones que llevan a que aparezcan las canas, como el estrés. Mas ahora científicos de NYU Grossman School of Medicine parecen haber hallado la razón biológica, hallazgo publicado en un artículo en Nature.

Resulta que el color del cabello lo dan las células madre melanocitos, que se multiplican dentro de los folículos pilosos, maduran luego y son responsables de los pigmentos que dan el color.

Durante el crecimiento normal del cabello esas células se mueven acá y allá dentro de los compartimentos del folículo, donde van madurando en distintos grados por las señales que envían unas proteínas.

Entonces los investigadores encontraron que esas células se transforman entre el ma´s primitivo estado de células madre y y la siguiente etapa de maduración, un estado de tránsito amplificado, todo dependiendo de su ubicación.

A medida que el cabello envejece, se cae y vuelve a crecer y un alto número de las melanocitos se quedan atrapadas en el compartimento de las células madre, el bulgo del folículo piloso y no regresan a su ubicación original en el compartimento de germinación donde las proteínas les envían la señal para regenerarse en células de pigmento.

¿Conclusión? El cabello se torna gris. Aparecen las amadas u odiadas canas.

Ahora los investigadores se enfocarán en ver si es posible regresar la movilidad a las células melanocitos para que sigan produciendo el pigmento. 

¿Llegará algún día, entonces, el fin de las canas?

viernes, 21 de abril de 2023

Colombia tiene 755 especies animales amenazadas

El tigrillo Leopardus tigrinus habita Colombia y es una de las especies de felinos más amenazadas del mundo. Foto Wikipedia Commos
 

Colombia el puesto ocho entre los países con más especies amenazadas, de acuerdo con una evaluación de cats.com. En el papis hay 755 en esa categoría, una lista que encabeza Indonesia con 1233, seguido de Estados Unidos con 1178.

En los 10 primeros puestos figuran además Australia, México, Brasil, Madagascar, India, Malasia y Filipinas.

En Colombia la lista incluye 93 especies de mamíferos, 97 de aves, 39 de reptiles292 de anfibios, 183 de peces, 4 de moluscos y 280 de otros invertebrados. En el mundo los más amenazados son los peces.

El informe indica que los cultivos anuales y perennes no maderables son la principal causa de amenaza. Es el caso, por ejemplo, en Indonesia, conde la expansión desaforada de los cultivos de palma de aceite y de café han acorralado centenares de especies.

De la amenaza no se salvan ni los insectos. Los amenazados han crecido 65.8 % desde 2017, en particular por el uso indiscriminado de pesticidas y la pérdida de hábitats.

Los análisis indican que en un futuro cercano podrían extinguirse hasta 16 000 especies.

El informe mira también con detenimiento la situación de los felinos en el planeta, para los cuales las amenazas son serias pues de algunos solo quedan pocos miles de individuos:

Leopardo de la nieve: 3386 individuos.

Pantera nebulosa de Borneo: 4500 individuos.

Pantera nebulosa: 5580 individuos.

Leopardo tigre: 6047 individuos.

Guepardo: 6517 individuos.

Gato patinegro: 9707 individuos.

Tigrillo o leopardo tigre: 10 208 individuos.

En cuanto a las principales amenazas para las especies de animales son:

1. Cultivos perennes y anuales no maderables.

2. Ganadería y deforestación.

3. Especies invasivas.

4. Expansión urbana.

5. Embalses y manejo de agua.

6. Incendios y control de incendios.

7. Sequías.

10. Minería y canteras.

En cuanto a las más amenazadas en los últimos cinco años están (en orden):

Insectos, reptiles, peces, arácnidos, anfibios, mamíferos, otros invertebrados, moluscos, crustáceos, aves.

Los análisis de cat.com se basaron en las listas de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN).