jueves, 13 de abril de 2023

Extraño objeto desafía las leyes de la física

Una estrella de neutrones tiene una gravedad tan alta que resulta casi inimaginable. Imagen Nasa/JPL-Calthec


Brilla demasiado, No se entiende bien qué sucede , porqué y cómo lo hace. Tal es su brillo que desafía las leyes de la física, según expertos. Lo cierto es existe, es real y no cuadra con el conocimiento actual.

Son fuentes ultraluminosas de rayos X, que liberan cerca de 10 millones de veces más energía que el Sol, quebrando el límite de Edington, que determina cómo puede ser de brillante algo de determinado tamaño. Y si supera ese límite, se esperaría que se rompiera en pedazos. Sin embargo, de acuerdo con un informe de Nasa, esos ULX exceden el límite de 100 a 500 veces.

Nuevas observaciones, detalladas en un artículo en The Astrophysical Journal, hechas con el Nuclear Spectroscopic Telescope Array de Nasa (NuSTAR), que ve al universo en rayos X, confirman que una fuente, M82 X-2, es en realidad demasiado brillante. Algunas explicaciones sugerían que esos brillos tan extremos deberían ser una ilusión.

Se creía que eran agujeros negros, pero M82 X-2 es una estrella de neutrones, el residuo de estrellas como el Sol, pero con una gravedad 100 billones más fuerte que la terrestre, es decir cualquier material que caiga sobre ella generaría una explosión.

Si cayera un masmelo sobre su superficie, generaría una explosión con una energía como la de 1000 bombas atómicas.

Ese objeto consume cada año material como el de 1.5 Tierras, chupándoselo a una estrella compañera y cuando cae genera el brillo observado. Pero algo debe estar ocurriendo para que rompa el límite de Edington. Podría ser que el intenso campo magnético de la estrella de neutrones cambiara la forma de sus átomos, permitiéndole permanecer intacta y con cada vez mayor brillo.

No se sabe a ciencia cierta qué sucede. Misterios de un universo del que todavía no se conocen todos sus secretos y que hacen trastabillar la mente de astrónomos y astrofísicos.

Nota: con datos de Live Science.


No hay comentarios: