domingo, 29 de marzo de 2020

4 noticias de ciencia para tiempos de cuarentena


Dibujo del que habría sido el primer ancestro de todos los animales. Foto UCR

¿Fue este nuestro ancestro?
Desde el punto de vista estricto aunque reducido, los humanos somos un organismo con un orificio en cada extremo y un tracto digestivo en la mitad.
De las profundidades oceánicas cerca a Australia, científicos analizaron un pedazo de roca con unos agujeros en su interior. En ellos hallaron  criaturas del tamaño y forma de un grano de arroz que vivieron hace unos 555 millones de años.
¿Son nuestros ancestros directos?
Son agujeros hechos por esas criaturas que claramente tenían una parte delantera y otra trasera. El análisis con escáner láser 3D mostró con claridad cabeza y cola, un cuerpo simétrico y musculatura como de gusano.
Fue llamado Ikaria wariootia. Podría ser el ancestro común más antiguo de todos los animales.
El hallazgo fue publicado en Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS).

Ataque feroz

Los enjambres de langostas se han hecho mucho más numerosos. Foto Wikipedia

Llegan por millones y no dan tiempo de nada. Son muchas más que antes y dejan en la miseria a miles de campesinos y agricultores.
Los enjambres de langostas están arrasando cultivos a lo largo de África Oriental, la península arábiga y el Oriente Medio, generando hambre y pobreza.
No son iguales a los de siempre, son las mayores nubes de insectos en 50 años según Robert Cheke, científico del Instituto de Recursos Naturales de la Universidad de Greenwich, quien ha ayudado a controlar pestes en África.
Una situación agobiante en momentos en los que golpea también el coronavirus SARS-CoV-2.
La proliferación de langostas, de acuerdo con estimativos iniciales, se debe al cambio climático.
Los enjambres se están formando desde Kenya hasta Irán, de acuerdo con Naciones Unidas.
La langosta del desierto Schistocerca gregaria necesita humedad en el suelo para prosperar.
Los enjambres del año pasado en Kenya fueron de tres veces el tamaño de Nueva York (Estados Unidos), según un artículo en Nature.
No solo son las langostas, el cambio climático ha incentivado la presencia de muchas otras plagas incontenibles, como los escarabajos que se comen literalmente kilómetros de árboles en Canadá y el oeste de Estados Unidos.

La primera gallina

Réplica del cráneo del ave más antigua, antecesora de gallinas y patos. Foto Cambridge University

Hace 66,7 millones de años, cuando aún existían los dinosaurios, unos 700 000 años antes del gran asteroide que acabó con estos gigantescos animales, también caminaba la Tierra el ancestro de las gallinas y patos.
Esta conclusión parte del análisis de una roca pequeña encontrada hace 20 años en la frontera entre Bélgica y los Países Bajos, que contiene el fósil de un cráneo de ese animal, antecesora de esos dos grupos de animales.
Llamado Asteriornis mastrichtensis es el fósil más antiguo de las aves modernas.
Al comienzo los científicos no estaban muy animados para estudiar la roca, pero decidieron examinarla con tomografía de rayos X para ver qué era eso que parecía el hueso de una pata pero se encontraron que allí estaba el cráneo completo de ese animal de finales del Cretáceo. 

Un continente perdido
Tan corta la vida humana que no alcanzamos a percibir los grandes movimientos continentales. Y debajo de Canadá encontraron un pedazo de un antiguo continente, evidencia hallada en rocas que se originaron en el interior de la Tierra donde se forman los diamantes.
Un tipo de a roca volcánica con diamantes en la isla Baffin, la kimberlita, que se origina en el magma del manto de la Tierra, dio la señal: el análisis químico es similar al de un antiguo continente que se formó hace unos 3000 millones de años y se partió hace unos 150 millones de años. Una porción está anclada en una parte de lo que hoy es Norteamérica.
Los primeros continentes surgieron cuando en la infancia del planeta, grandes porciones rocosas llamadas cratones, que luego se partieron. Uno está en lo que es Escocia, otro en Groenlandia y el otro pedazo de cratón en Norteamérica.
El hallazgo fue publicado en el Journal of Petrology.


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