Fueron parientes nuestros, homíninos de los que poco se ha sabido, aunque nos pasaron genes que conservamos los humanos modernos. Fueron los denisovanos, que deben su nombre al primer sitio donde se hallaron fósiles de esta especie, la caverna Denisova en Rusia.
Por eso, cuando se escribe algo sobre los denisovanos, seguro aparece el término 'misterioso'. Se debe a que sabemos muy poco sobre este grupo humano extinto, que pudo haber habitado Asia oriental desde hace al menos 300 000 hasta hace 45 000 años y que estaba estrechamente emparentado con los Neandertales. La razón principal es la escasez de registros fósiles.
Pero ahora, un nuevo estudio publicado en la revista Nature, permite llenar algunos de los vacíos sobre ellos: en concreto, qué aspecto tenían y dónde vivían.
Las respuestas surgieron del análisis de un fragmento de cráneo y otro de mandíbula, hallados junto a otros fósiles en el yacimiento arqueológico de Xujiayao, en el norte de China, entre 1976 y 1979.
Para identificar los restos, un equipo de investigadores dirigido por Qiaomei Fu, de la Academia China de las Ciencias, extrajo proteínas de ambos fragmentos.
Se identificaron 18 proteínas antiguas y analizaron sus secuencias, comparándolas con datos de otros homininos antiguos y de seres humanos modernos. Como las pequeñas diferencias en las secuencias actúan como firmas moleculares, estas revelan relaciones evolutivas y ayudan a determinar el lugar que ocupan los fósiles en el árbol genealógico humano.
La clave fue una variante específica de colágeno, la COL1A2-996K, presente en los denisovanos, aunque ausente en los neandertales y en los seres humanos modernos. "La filogenia molecular y los rasgos morfológicos compartidos permiten clasificar los restos de Xujiayao -asignados inicialmente a otros linajes- como denisovanos»" señalaron los científicos.
Luego, el equipo se centró en determinar qué aspecto podrían haber tenido los denisovanos, basándose en los fragmentos de cráneo y mandíbula, así como en otros restos óseos y dentales hallados en el yacimiento de Xujiayao.
Se tomaron medidas de los restos y emplearon modelos informáticos en 3D para reconstruir el cráneo y la mandíbula. Después, compararon estas formas con las de fósiles de neandertales, seres humanos modernos y otros homininos antiguos.
¿Qué se encontró? Que los denisovanos poseían cráneos bajos y relativamente planos, con huesos gruesos, arcos superciliares prominentes y rasgos faciales aplanados. Sus rasgos físicos parecen ser una combinación de características de homininos ancestrales y rasgos compartidos tanto por los neandertales como por especies humanas posteriores.
Al confirmar que los fósiles de Xujiayao pertenecen a los denisovanos, esta investigación aporta más información sobre los lugares que habitaron. Junto con otras evidencias fósiles, esto respalda la idea de que los denisovanos estaban ampliamente distribuidos por Asia oriental, extendiéndose mucho más allá de las frías cuevas siberianas o las montañas del Tíbet con las que se les suele asociar.
Además, estos fósiles comparten rasgos clave con restos hallados en diversos yacimientos de Asia oriental. Los investigadores sugieren que muchos otros fósiles de esta región podrían pertenecer a este mismo linaje denisovano.
"La inclusión de otros miembros de los Homo arcaicos del Pleistoceno medio tardío de Asia oriental, junto con los de Xujiayao, amplía la variabilidad morfológica de los denisovanos de esta región".
Nota: con aporte de Phys.org

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