sábado, 4 de abril de 2020

Una sorprendente historia no contada de nuestros antepasados


Cráneo de H. erectus que ayuda a completar nuestro origen. Foto Therese van Wyk

Cuando se habla de antecesores de los humanos, tendemos a pensar en una línea sucesiva de ancestros: primero este, dio paso a aquel y después llegó aquel otro.
Pero la historia es diferente y si bien desde hace algunos años se plantea que hubo especies de homínidos u homíninos que pudieron coexistir, esta semana se reportó un sorprendente hallazgo en Sudáfrica:
La coexistencia al tiempo de un Australopithecus, el Paranthropus y el Homo erectus. Tres en un paisaje de transición.
En la revista Science, científicos presentaron el análisis de fósiles de Homo, sugiriendo que vivieron hace unos 2 millones de años, una fecha mucho más antigua de lo que se tenía para el H. erectus, que además se consideraba presente solo en África oriental.
Se trata del estudio de fósiles del complejo de cavernas Drimolen que vivieron en un momento en el que la variabilidad climática favoreció la presencia de las tres especies.
Al reunir fragmentos en ese sitio se verificó que pertenecían a un cráneo. Al comienzo no se sabía de qué animal, pero luego se comprobó que era un homínino (criaturas tipo humano).
Nuevos análisis revelaron que en realidad era un Homo erectus, uno de nuestros antecesores que incluso también salió de África.Caminaba erguido y es más parecido a nosotros que  otras especies identificadas en el sur de África.
Se determinó que vivió hace unos 1,95 a 2,04 millones de años, antes de lo que se tenía como cierto para este antecesor, más antiguo que los hallados en otras partes de África y en Georgia.
La investigación permitió establecer que en esa región vivieron al tiempo Australopitehcus (iba en proceso de extinción), el Paranthropus y el erectus.
Tal vez  cada uno usaba distintas partes del paisaje para poder sobrevivir, dijeron los investigadores.
Los Paranthropus eran más pequeños que el Homo erectus y el Australopithecus. El erectus era el más alto. Comían frutas que eran fáciles de digerir.
También se sabe que comían carne, pero no cómo la obtenían. No se conoce del erectus arma alguna.
El Australopithecus y el Paranthropus evolucionaron en ambientes cálidos y húmedos. Cuando el clima comenzó a enfriarse, el H. erectus encontró más fácil moverse a otros ambientes.
Una historia que se completa a pedazos, aunque faltan partes por ser conocidas. Y tal vez no pocas.

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