¿Una cirugía maxilofacial con una prótesis hace 2500 años? De todo se ve en este mundo. Y eso es lo que creen haber descubierto científicos en Rusia: una joven sufrió una herida seria en su mandíbula y se sometió a la cirugía para reconstruirla.
Los detalles no abundan. El cráneo de la joven se encontró en el permafrost en Siberia. Andrey Letyagin, radiólogo de la rama siberiana de la Academia de Ciencias de Rusia expresó que "Es posible que hayamos descubierto evidencia de un procedimiento quirúrgico de este tipo por primera vez, ya que no lo habíamos encontrado previamente en la literatura científica".
Los científicos usaron tomografía computarizada no solo para preservar el cráneo sino para ver qué tenía y permitió no solo "diagnosticar la lesión, sino también reconstruir los resultados de una compleja intervención quirúrgica realizada en la antigüedad", dijo Vladimir Kanygin, de la Universidad Estatal de Novosibirsk en Rusia. Un solo hallazgo reveló así el alto nivel de conocimiento médico de la cultura Pazyryk.
Este era un grupo nómada de la Edad de Hierro emparentado con los escitas, floreció en la meseta de Ukok, en la República de Altái, al sur de Siberia. Las tumbas de Pazyryk son famosas por la excepcional conservación de restos orgánicos en el permafrost, incluyendo la de la princesa de Ukok, cuyos fantásticos tatuajes de animales se conservaron en perfectas condiciones durante más de 2000 años.
En 1994, los arqueólogos de la Academia excavaron un pequeño cementerio compuesto por cinco túmulos bajos en la meseta de Ukok. Uno de ellos albergaba el entierro intacto de una mujer que falleció entre los 25 y 30 años. Yacía sobre una camilla de madera y llevaba una peluca. Sin embargo, debido a que su entierro carecía de artefactos significativos y solo una parte de su cabeza estaba momificada, su entierro no se investigó a fondo en su momento.
Ahora, los escáneres del cráneo de la mujer revelaron una lesión en la cabeza que destruyó la articulación derecha temporomandibular. Esa lesión seguro no le permitía hablar ni comer y pudo producirse, tal vez, al caer de su caballo.
Las imágenes permitieron ver la forma como se hizo la cirugía, delatando canales perforados en los dos huesos la mandíbula, así como crin de caballo o tendón animal en los canales sosteniendo la articulación.
Dijo Letyagin que "Esta prótesis primitiva mantenía unidas las superficies articulares y permitía a la paciente mover la mandíbula". Agre´go que "La articulación se movía, pero seguía sin poder masticar del lado lesionado, probablemente por el intenso dolor".
Se estima que la mujer vivió meses o hasta años luego de la cirugía, pues había crecido tejido óseo nuevo alrededor de los canales, y los dientes del lado izquierdo de su mandíbula estaban desgastados y astillados, hecho que sugiere que compensaba la lesión del lado derecho masticando exclusivamente por el izquierdo.
Aunque la joven fue enterrada de una manera simple, sin artefactos significativos, que hubiera sido operada revela que su vida era considerada valiosa.

No hay comentarios:
Publicar un comentario