jueves, 9 de mayo de 2019

La historia del ocelote que recuperó la libertad



Foto Fundación Omacha


En libertad, andando por el Vichada, anda ahora un ocelote (Leopardus pardalis) rescatado por la Policía Nacional en 2017 de una casa en el norte de Bogotá, víctima del tráfico ilegal de especies silvestres que les cercena su ciclo normal de vida.
El felino fue puesto bajo custodia de la Secretaría Distrital de Ambiente (SDA), que lideró su recuperación.
Ahora, con el concurso de la Fundación Omacha, se encuentra libre en la Reserva Natural de la Sociedad Civil Bojonawi en ese departamento.
El individuo porta un collar que permitirá rastrear sus actividades y los lugares que visita.
Será una oportunidad además para conocer los patrones de comportamiento en su uso del espacio gracias a la distancia que recorra diariamente. La información que se obtenga ayudará a tener mejores procesos de rehabilitación y liberación de otros animales rescatados, precisó Fernando Trujillo, director científico de la Fundación.
Un informe de esa organización reveló que los dos últimos meses del encierro ambientado por los investigadores de Omacha en Bojonawi, fueron decisivos para tener la certeza de que el animal estaría preparado para el momento decisivo.
Por eso su dieta se basó 90% de animales vivos para estimular su instinto de cacería, como codornices y conejos.
Con las cámaras trampa instaladas para evitar en lo posible que se acostumbrara a la presencia de seres humanos, se registraron datos de su comportamiento y analizó su avance en las habilidades que le permitieran sobrevivir sin la ayuda del hombre en vida silvestre.
Adrián Vázquez, biólogo de Omacha que hizo parte del proceso, “el ocelote va con las garantías genéticas, biológicas y veterinarias de que no representa un riesgo biológico para el resto de los animales en la reserva. Cuando abrí la puerta de la jaula portable en la que lo transportamos a la orilla del bosque para ser liberado, casi no sale. Estaba un poco asustado quizá por tanta gente que asistió, pero corrió hacia el bosque en medio de nuestra satisfacción”.
La Fundación informó además que la liberación coincidió con un artículo publicado en Galemys Spanish Journay of Mammalogy, sobre la estimación de densidad de ocelotes (Leopardus pardalis) en los Llanos Orientales de Colombia.
Estos animales fueron muy perseguidos y sus poblaciones diezmadas en las décadas de 1960 y 1970, por el comercio de pieles. Desde los 80, ante la prohibición internacional de ese comercio, su estado mejoró. En Colombia se clasifica hoy como Casi Amenazado.
La pérdida de hábitat, la fragmentación y la caza ilegal siguen siendo amenazas para sus poblaciones.
En Bojonawi, entre enero y febrero del año pasado se identificaron dos ocelotes, obteniéndose una densidad de 1,8 +- 1,5 individuos por 100 kilómetros cuadrados.
Con el actual monitoreo continuo se espera conocer el real estado de esta especie.
Las conversiones de su hábitat para ganadería o para cultivo de palma de aceite, el furtivismo en áreas protegidas y los incendios que reducen la disponibilidad de presas, los están afectando de manera severa.

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